Poember 2019 (Quinta Semana)

Un año más llegamos al final del reto, este año intenté escribir poemas personales en muchos casos, y otros simplemente me dejé llevar por lo que inspiraron las palabras propuestas por @RojoBosque . Los poemas de la última semana del #Poember fueron los siguientes, y como siempre los compartí en mi cuenta de Instagram.

Hacha
…ayer Manolo me trajo rosas, pero no le di las gracias…
Se hace difícil escribir un poema hoy,
se espesa la saliva al tragar.
Día complicado y palabra aún más,
¿Cuántas veces alguna de esas mujeres no habría necesitado el hacha?
¿Cuántas no se hubieran salvado si hubiese estado más lejos?
Siempre es difícil luchar contra el propio verdugo,
siempre cuesta cuando te anulan, pero nunca es real,
Siempre estás por encima de aquello que te aplasta,
Cambia el punto de vista, pide ayuda.
Siempre hay opción y vida más allá.

Esquina
Y quizá algún día nos volvamos a ver,
al cruzar una calle, en cualquier esquina.
No me reconocerás,
habré cambiado de ropa, peinado,
incluso lo habrá hecho mi cuerpo,
seremos más felices que la última vez que nos vimos…
O quizás todo sea igual, tal vez no haya cambiado nada.
Tal vez sólo tendrás una sonrisa para comprobarlo.

Ven
A veces me pregunto cuántas veces
en aquel tiempo
te dije “Ven”.
Con ese silencio apagado de la timidez, con ese miedo a perdernos.
¿Y cuán distinto habría sido todo si se hubiese pronunciado?

Ramas
El mejor regalo que me hicieron mis padres
fue poder dejar las ramas de los olivos
por el papel de los libros.

Náufrago
Si hubiese sabido que tras aquellos días
me transformaría en un náufrago, perdido en una isla,
sin lugar a dónde ir,
quizá habría actuado diferente.
Pero tal vez, solo tal vez,
ambos sabíamos que el barco
era demasiado pequeño para los dos.

Nuestro
Nuestro mayor recuerdo llevará el nombre de la ciudad de los puentes.
Tendrá el olor del cacao, el sabor de los besos
y el sonido de nuestra canción y mis versos.
Tendrá la visión de tu sonrisa tonta al saber lo que iba a hacer,
y el tacto del oro en tu dedo anular, de mi piel en el suelo.
Nuestro mayor recuerdo tendrá la esencia de la felicidad, de la respuesta afirmativa.
Nuestro mayor recuerdo llevará nuestro nombre.

Poember 2019 (Cuarta Semana)

Nos vamos acercando ya al final, así que vamos con los seis poemas de la cuarta semana (fallé el sábado) del reto #Poember de @RojoBosque y a diario en Instagram.

Catástrofe
Jamás sabré si haberte conocido fue una catástrofe o la mayor de las fortunas.
El espejo de la memoria presenta los recuerdos distorsionados,
pero diría con total seguridad que aquellos días lo cambiaron todo,
difuminaron quien era, quien fui,
pulieron quien soy, quien seré.
Quiero creer que la diferencia me hace mejor, sin embargo, no dejo de preguntarme,
¿qué hubiese pasado si…?

Tenues
Quizá mi vida se base en recuerdos,
o en momentos vividos que no dejo marchar.
Como los de aquella noche cenando junto al puerto,
mirando a través del cristal las tenues luces
de los fuegos artificiales que adornaban el cielo.
Como la complicidad de aquella noche jugando al billar
en algún lugar, perdidos,
al que ahora no sabría volver si no es en mis recuerdos.
Tal vez vida sea los momentos que no dejas marchar.

Serenamente
Días agobiantes, días de trabajo y estrés,
de viajes de ida y vuelta, de balances descuadrados.
Días bulliciosos, días de reuniones con decenas de personas, de insomnio, de malestar….
Días en los que sólo deseo descansar serenamente,
en paz, en calma, bajo tu pecho,
días de los que sólo te quiero a ti.

Cosas
Te podría decir mil cosas, ¿pero de qué serviría ahora?
Las guardaré tan profundo
que terminarán por desaparecer.

Lenguaje
Nuestras miradas eran parte de ese idioma no escrito,
con el que nos lo decíamos todo.
Estaban dentro de esa esfera que nadie podía entender,
solo rota por las sonrisas de complicidad,
Pero erré en que nunca supe entender el lenguaje que había más allá
y que estaba escrito tras las palabras que todos podían ver.

Manso
Esta noche debería estar escribiendo un poema,
el mismo poema que no hice ayer,
con una palabra que jamás utilizaría en un texto.
Pero no puedo, tengo el cuerpo apático, manso,
sin fuerzas para pensar más allá de usar unas pocas palabras.
Quizá sólo haga falta comer algo, descansar y mañana será otro día.
Mañana siempre es otro día.

Poember 2019 (Segunda Semana)

Seguimos con el reto #Poember de @RojoBosque, y subiendo diariamente a Instagram. Las palabras y poemas de la segunda semana fueron:

Paracaídas
¿Cuántas veces hubieras saltado
de haber sabido
que no tenías paracaídas?
Es más fácil saltar al vacío
si sabes que alguien te salvará.

Amarillo
Hay una imagen que se repite en mi cabeza intensamente,
un vasto campo amarillo de cereales segados, antaño por hoces y ahora, por tractores.
Cereales, trigo o cebada, que poco antes disfrutaban en sus tallos de los antecios secos,
previo a ello, en sus tallos verdes corría la savia, y más y más atrás tan sólo semilla…
Y me asusto por el paso del tiempo tan fugaz que solo puedo quedarme inerte y amarillo.

Espejo
Nunca me ha gustado mirarme en el espejo,
siempre que he de hacerlo hay un adjetivo entre ambos.
Miedoso de pequeño a aquel monstruo que pudiera aparecer,
acomplejado de joven por todo lo que no (me) gustaba,
huidizo ahora por las reminiscencias que dejó el pasado.
Apenas sé decirte el color de mis ojos por lo fugaz de las miradas.

Pupila
Ha pasado tanto tiempo que de nada sirve recordarlo,
de nada sirve volver al pasado.
Sin embargo, en mi cabeza resuenan tus palabras,
nos la decíamos en aquel parking, en aquel coche, en aquellos besos…
Mientras, como un mantra una y otra vez pienso en aquel actor americano
en aquella serie diciendo hacia donde se miraba al mentir…
Y recuerdo mi inocencia y tus ojos,
tu pupila siempre viró hacia la derecha.

Circo
Me llamaban el niño feliz porque no dejaba de sonreír,
pero de niño sólo fui una vez al circo,
y no me gustó.
Tuve miedo y no reí,
pensé que jamas podría ser un payaso.
Y ahora me derrito cada vez que me lo dices.

Lloró
No recuerdo la primera vez que la vi llorar,
pero sí que lloró con rabia y desesperanza,
que la calmé con un abrazo y el beso que nos unió.
Las lágrimas son señal de soledad.

Cabellos
Cuenta la leyenda que los cabellos de Medusa podían petrificar a quien osara mirarla,
Mas a ti no te hicieron falta aquella tarde, bastó con una pregunta,
Si éramos como ellos.
Me paré, helé, petrifiqué, dejé de respirar, pensaba que era el fin y te perdía…
Te contesté que no, pensando por dentro que sí,
que por supuesto que sí,
estaba deseoso por estar a tu lado pero no quería ver cómo te alejabas.
Y míranos ahora, ambos queríamos que la respuesta fuese sí.

Poember 2019 (Primera Semana)

Como ya hiciese hace dos años, en el mes de noviembre estoy participando en el reto #Poember de @RojoBosque, y voy subiendo diariamente a mi Instagram un poema con cada una de las palabras que nos ha propuesto para este mes, aquí iré trayendo semanalmente el resumen. Las de la primera semana fueron:

Dentro
Soy de aquellos que prefieren la soledad,
de los que no les gusta hablar con nadie.
Es mejor que me digas tímido que introspectivo,
nunca llegué a estar cómodo dentro de mí
aunque siempre me he preferido al bullicio de la gente,
Por eso, déjame solo cuando me veas en silencio.

Crecer
De pequeño recorría las calles de mi ciudad de la mano de mi abuela,
No concebía el tiempo y pensaba que no se podía crecer,
Que las personas siempre habían sido, eran y serían así,
Que todo se mantendría igual, incluso yo. Tenía envidia de aquellas personas.
Pero aún sin concebirlo el tiempo existe y ahora tengo envidia de entonces,
Nadie me explicó que crecer fuese esto.

Seda
Evocar mi memoria al pasado es una tarea que siempre me ha agradado,
suelo llevarla a la mañana donde nuestros labios se cruzaron por primera vez.
Los recuerdos se me presentan a través de una lupa hecha con papel de seda gris
igual que el vapor que nos acompañaba en aquella sauna.
Mas, la memoria es como el humo, etérea, vacía
y dependiente de algo mayor que nunca regresa.

Reto Poember (Quinta Semana)

Aquí termina el reto de Rojo Bosque de Poember, estos han sido los últimos poemas que he escritor. Todos, con sus respectivas fotos y textos que lo acompañan, están publicados en mi cuenta de Instagram por si alguien tiene interés:

Cadenas
Las cadenas, al igual que los muros, sirven según quién las utilice.
Igual que te apresan,
te hacen avanzar. De ti depende.

Letargo
Y una vez más llega la fecha,
me vuelvo a enfrentar a mi gigante,
despierto de un profundo letargo
y soy consciente que Goliat ya llegó,
de nuevo más rápido de lo esperado
pero cierto como el amanecer de cada día.
Dos años pasan del combate,
demasiados días para el entrenamiento,
ahora solo resta conseguirlo y vencer.

Alas
Echo la vista atrás, otra vez y van tantas
que aunque siempre me digo que es la última,
nunca dejo de encontrar motivos para no hacerlo.
Hoy, como un día cualquiera, y van tantos
a mi mente ha llegado como un soplo de viento
aquel dibujo de las alas en en tu espalda
y cómo una foto hizo que todo comenzara.
Un retraso sin tu cara que no olvido
que me hizo despertar y despegar, pero…
yo sólo era un niño queriendo volar sin apenas caminar.

Camino
No soy hombre religioso,
no tengo fe ni creo en una fuerza superior.
Pero cuando te pienso,
cuando te veo,
me gustaría serlo,
desearía creer en algo más.
No siento que estés en mi vida por azar,
me resisto a pensar que sea una mera casualidad,
que este camino juntos no sea un plan divino.
Si existiera algo más,
si fuese hombre religioso
daría gracias
todos los días de mi vida,
daría gracias a dios por dejarte en mi camino.

Reto Poember (Cuarta Semana)

Ya nos estamos acercando a la recta final del reto de Rojo Bosque, de escribir todos los días, están publicados en Instagram y, semanalmente, por aquí:

Medir
A veces me pregunto si se puede cuantificar el amor,
si se puede medir el daño que me hiciste vivir,
si alguien es capaz de establecer el tamaño
de todo aquello que una vez nos unió.
Y no encuentro a nadie, no obtengo lo que necesito.
Porque los elementos incontables, en este caso, intangibles,
no se pueden tocar aunque ello no los haga menos reales,
pero la realidad siempre, siempre, siempre se puede medir,
se debe medir,
lo utilizamos en la distancia, el peso y el volumen,
una triada perfecta como decía Guillermo Martínez:
Amar, temer, partir.

Observar
Lo único que te pido
es volver a observar
tus ojos al amanecer.

Silencio
Desde aquella noche
todos los días recuerdo tu respuesta:
gesto por gesto y palabra por palabra,
o más bien, inmutadez y silencio.
Permaneciste tan inmóvil que dudé de mis palabras,
vacilé, y mientras la sostenía con la mano,
repetí la pregunta:
¿El dinero o la vida?

Sonrisa
He tenido que aprender a olvidarte,
a deshacerme uno a uno de todos tus recuerdos
de todas las veces que fuimos algo más.
He aprendido a borrar tu sonrisa,
tus labios, tu comisura, tus dientes,
la mueca que se te hacía en la mejilla… y tu mirada.
He tenido que olvidar tu mirada,
y ya, ya tampoco recuerdo ni tu voz,
la misma que me susurraba y me decía lo que sentía,
aquella que la primera vez me dijo tan poco
y me hizo sentir tanto, que no sé,
cómo he sido capaz de decir
que he aprendido a olvidarte.

Lluvia
Su vida mantenía un matiz grisáceo.
Prácticamente constante y plano
sin nada que le hiciera cambiar
y sin ilusión ni ánimos para salirse del redil.
Hasta que llegó ella como la lluvia, impredecible,
que tras un verano de sequedad y viajes
arrastra el polvo y muestra los colores,
y poco a poco descubre el valor.

Nunca
Nunca descubrí el verdadero motivo de escribir,
a nadie le conté jamás porqué hablo poco y escucho mucho.
No suelo explicar a la gente los temas que me interesan
aquellos que harían brotar la ilusión en mi mirada
mundos sobre los que entiendo pero no comparto,
y cuando lo hago, muestro menos conocimiento del real
incluso llego a mentir por no cansar al interlocutor
demasiadas veces viví el cansancio en la mirada del otro,
demasiadas veces viví el rechazo y sentí sin valor mis historias.

Hierba
Nunca entendí el momento
cuando creces y dejas de ser un niño,
cuando empiezas a preocuparte más por las heridas
que por sentir la hierba bajo tus pies,
cuando dejas de querer saltar sobre los charcos
para hacer lo correcto, lo que dicta la norma.
Quizá sea verdad aquello de:
todos tenemos dos aniversarios,
pero también dos muertes.

Reto Poember (Tercera Semana)

Como ya sabéis, estoy participando en el reto de Rojo Bosque, de en escribir un poema durante cada día con una palabra dada, diariamente los voy publicando en Instagram. Y, semanalmente, los traigo por aquí:

Vidrioso
Quizá aprendí tarde
que los corazones,
están hechos
de un material
vidrioso.

Silbar
Me gustaría practicar el idioma de la Gomera,
poder enviar mi mensaje allende los barrancos,
o decirle a la chica que me gusta lo guapa que es
sin ninguna palabra.
Me gustaría saber silbar, y tener otra forma de comunicación.
Sentir como mi hijo me admira al hacerlo
como yo hice con mi padre cuando le oía.
Pero sobre todo,
porque los silbidos llegan más lejos que los gritos.

Oscuridad
He intentado escribir esta noche
pero la oscuridad le oculta el camino
a mis musas.
He intentado escribir un gran poema
pero ya he deshecho varias ideas malas
para un poema.
He intentado escribir, y he sonreído,
ya he alcanzado la equidistancia.

Coser
Busco hilo y aguja para coser una a una mis heridas
y me encuentro, una vez más, con aquellos recuerdos
cuando jugaba a ser enfermero, a curar las ampollas de un camino
después de días y días de andar, de caminar,
de sufrir con unas botas demasiado firmes y duras.
En mi cabeza vuelve a presentarse la imagen aquella,
de la aguja creando una herida en la piel
necesaria para salvarme de otro daño peor.
Busco hilo y aguja para coser una a una mis heridas
antes de que sea demasiado tarde.

Marcescente
De pequeño, en el colegio, me enseñaron la diferencia
entre árboles de hoja caduca y perenne.
Siempre encontré más exóticos y fuertes, los de hoja caduca,
no estaba acostumbrado a verlos
y resistían el otoño sin hojas.
Años más tarde, en el instituto, me enseñaron la importancia
de la clorofila, la fotosíntesis y el verdor.
Siempre me llamó la atención que ese pigmento fuera el responsable
de convertir el dióxido de carbono en energía.
Pero, lo que nunca llegué a aprender es cómo llamar
a aquellas hojas que perdían la clorofila,
se quedaban sin color, sin motivo funcional,
y se mantienen aferradas a la rama de un árbol desnudo
ante el frío invierno, como si aún quedara un hilo de fuerza en ellas.
Marcescente, marcescente me repito una y otra vez
para no olvidarla nunca
aunque la palabra que resuena en mi cabeza sea esperanza.

Olvido
Pasan los años y sigo manteniendo el recuerdo,
aunque cada día cueste más luchar contra el olvido.

Raíces
He viajado por cientos de lugares,
vivido en decenas de ciudades,
habitado en incontables habitaciones,
pero no he logrado encontrar aquel que me haga sentir
que por fin he llegado a mi hogar,
no he descubierto otra tierra en la que quiera echar raíces
que no sea junto a ti, en tu cuerpo.