Leer

Me es imposible leer tus sentimientos
cuando sólo me hablan tus ojos
si delante de los míos las lágrimas son la lente.

Desenamorarte

Y no lo conseguía, no lo conseguía jamás, y ya había pasado mucho tiempo desde el último imposible, no podía borrar el recuerdo de su cabeza, ni de su corazón. Había, tenía, un algo que le hacía caer cada noche en el mismo dolor, llorar en sus sueños, y despertar con una extraña angustia en su cuerpo; aquella que ni otros labios habían podido robar, la misma que se alimentaba de más imposibles, de más promesas vanas que ambos sabían no se cumplirían pero una de las dos partes pensaba que minimizaría el dolor o eso pensaba la otra parte … porque, al final, el error nunca está en amar sino en no poder desenamorarte en el momento adecuado…

Esencia

Y cuando volvió a la realidad comprendió que si en el sueño podía huir del pasado, fuera de él también sería posible evitar que su esencia le impregnara.

Abnegación

Era primavera. El tiempo había pasado demasiado rápido, y con él se había llevado el frío y acercado la calor. Pero no ese calor que él ansiaba. Un abrazo, con eso tenía suficiente: ¿era tanto pedir? Quizá sí.Ansiaba rozar su cuerpo, pero no podía. Estaba demasiado lejos, le dejó escapar: le ayudó a huir. Fue una decisión dura, ¿amarrar al ser que amas? ¿Empujarle hasta dónde sólo quede el recuerdo? ¿Dejar que sea feliz lejos de ti? Por supuesto, lo merecía. Hizo todo lo que pudo, se enfrentó a sus miedos y sus prejuicios. Se abrazaron, se besaron, y se despidieron. No lloró, aquella vez no. Ni sintió frío, entonces no: abnegación. Sacrifico por los demás, fue lo único que sintió.

Recordó aquel momento y sonrió. Supo también lo estaba haciendo en ese instante desde la distancia que una vez unió a aquellos cuerpos. Desde el calor de un abrazo…