Vuelta a la Realidad

Aeropuerto Santiago de Compostela

Vuelta a la realidad”. “Realidad”. Posiblemente éstas sean las palabras que más usamos los peregrinos cuando sentimos que todo aquello se acaba, o cuando ya hemos vuelto a nuestra propia realidad; y es que, aunque queramos evitarlo, aunque intentemos maquillarlo de otra forma, el Camino es algo mágico y logra cambiar tu forma de ver y de sentir durante aquellos días. Si bien es cierto ese cambio sucede poco a poco.En mi primer Camino, tomé aquello como una excursión, sólo un viaje más. Durante los primeros días un poco de cansancio, pero los kilómetros, el tiempo y las experiencias fueron invadiendo este abatimiento y sólo quedaba la magia del viaje. Una sensación de vivir en un espacio y en un tiempo, en un lugar y un momento que no me pertenecían. Acostumbrado al ajetreo de la ciudad la vida de peregrino distaba mucho. En cierto modo todo esto se repitió en mi segundo Camino. Si bien es verdad que fue más corto en el tiempo y en el espacio.Y aún hoy sonrío al recordar las palabras de mi compañero de trabajo cuando le dije que este año repetía mi viaje. Me recordó lo que dije cuando vine de aquella experiencia por primera vez: “Una vez y basta. Esto es para hacerlo sólo una vez”. Tal vez, muchos peregrinos lo hayan pensado también. Cuando llegas ya has cumplido con tu deseo, pero el tiempo te va dando otra perspectiva de todo lo que ocurrió allí. Empieza a nacer el sentimiento de peregrino, la añoranza de aquellos días sin preocupaciones, la esencia de la magia que sólo ése viaje posee. Por eso, a veces la llamada no se puede silenciar, y el Camino reclama tu presencia una vez más, se vuelve parte de ti.

Mi segundo viaje fue de improviso, lo comenté en casa, hice algunos cálculos sobre los días, y en las oficinas de un cliente, mientras auditábamos, compré los vuelos. Era finales de julio, y me iba a principios de agosto. Todo salió bien. Y aun sabiendo lo que me iba a encontrar, todo me sorprendió. Y, una vez más con la vuelta a la realidad terminó todo.

A partir de ahora hay que volver a la realidad”. Es el único problema del Camino, todos los recuerdos que dejas allí, las amistades que sólo estaban germinando, y ahora deberías de cuidar. Hace poco más de dos meses y medio que volví del segundo viaje, y catorce meses que lo hice del primero. Los recuerdos se han ido sellando en la memoria, la realidad se ha convertido en mi única realidad, y en cierto modo ya está naciendo otro deseo de volver allí. Ésta vez sería el Camino Primitivo, el de Asturias.

A partir de ahora, y sin periodicidad determinada, iré alternando las entradas en la página principal (relatos, poemas, …) con textos, fotos y recuerdos aquí. Si bien es cierto que, en el Tawq al-Uahda hay un resumen de lo que significó para mí el Camino de las Estrellas, y dos historias más de amigos que conocí aquellos días no ha habido turno, ni lugar, para contar el Camino al Fin del Mundo.

Valgan estas palabras para romper con la realidad y sumergirnos en ese mundo de meigas, bruixas y conxuros. Para descubrir que todo es posible, y que gracias a esta web, a la casualidad de la vida y las meigas hace pocas semanas un gran peregrino, y mejor persona, que conocí y compartí varios días de camino en la provincia de Zamora me escribió y contó algo que me llegó. Con suerte, para vosotros ya llegará el tiempo de conocer parte de esa verdad, aún quedan muchas personas que marcaron aquellos días, y me hicieron crecer.

¡Ultreia, suseia, Santiago!

Una respuesta a “Vuelta a la Realidad”

  1. Jooooo!!! Me dejas enganchada!!! A ver si te animas pronto a publicar, por fiiiiii!!

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