Tempus Fugit

Nunca dejas de querer a la persona
de la que realmente has estado enamorado.
Sólo puedes aprender a vivir sin Ella…

Aprender a vivir sin ella
vivir sin ella
ella

Supongo que en eso consiste la vida, en darnos cuenta de que, al final, nunca tendremos todo lo que queremos,
y nadie es capaz de enseñarnos a seguir sin Ella…

Y ahora dime… si no puedo tenerte… ¿por qué no puedo olvidarte?
¿Por qué no quiero olvidarte?

{EnLaOscuridadDeLaNoche}

Envidia

Y, en el fondo, te envidio.

Tú no sabes qué es llegar a casa y encontrarla vacía, que tu única compañía sea un silencio ensordecedor que todo lo inunda.

No alcanzas a imaginar lo que es cerrar la puerta de madrugada, dejar la llave puesta en la cerradura, proteger aquella vida que no tienes.

Ni imaginas lo poco apetecible que es que tu cena solo sean los restos del almuerzo del día anterior, ya fríos en la nevera, en un mísero tupperware.

Tú no tienes ni idea de qué es dejar la televisión encendida por la noche para que haya ruido, un poco de compañía de las chicas que incitan a jugar al póker (no sabías que ya no existe la teletienda).

Y, por supuesto, jamás alcanzarás a imaginar siquiera el dolor que se siente al entrar noche tras noche en la cama y encontrarla fría y vacía, la sensación de derrota. Por eso ahora ya sabes por qué te envidio.

Pereza

Y cada vez que voy a decirte lo que siento
hay algo que me impide hacerlo.
Mis dedos no responden o mi cabeza
encuentra otras excusas:
Tumbarme, dormir, soñar con lo que podría ser…
Y al final, simplemente, acabar no haciéndolo:
procrastinándolo.

Algunos lo llamarían pereza,
y lo tomarían como algo malo, dañino,
pero yo sé que el pecado ha sido mi mayor virtud
me ha ayudado muchas veces a no cometer errores
y me ha dado las ganas y la fuerza para term

Bajo la lluvia

Odio la lluvia en la ciudad, me recuerda lo solo que estoy aquí sin ti.

Porque nunca he sentido nada tan especial como bailar contigo bajo la lluvia sobre la hierba.

Envidia

Y, en el fondo, te envidio. Tú no sabes lo que es llegar a casa y encontrarla vacía, cerrar la puerta de madrugada y que tu cena sean solo los restos del almuerzo del día anterior, fríos en la nevera. No tienes ni idea de qué es dejar la televisión encendida para que haya un poco más de ruido. Ni imaginas el entrar en la cama y encontrarla vacía.

Toledo

Recorrer las calles de esta ciudad,
Pasear en solitario, sin ganas de llevar nada a la boca que no sea un beso tuyo,
Sin más abrigo que ese abrazo no me puedes dar,
Una ciudad llena de leyendas y misterios: ¿por qué no me amas?

Decenas de pescadores para un solo río y solo uno consigue capturar la carpa.
-¿Te imaginas tú y yo bajo una carpa?-
El pescador vuelve a soltar su pequeño trofeo, tal vez el único de la mañana.
-No pasaría nada si compartiéramos ese momento, ¿verdad?-

Calles empedradas de tajos, lejos del Tajo, entre murallas y montañas,
Ciudad inexpugnable, asediarla o morir en el intento.
Nadie puede entrar, nada salir. Ni los recuerdos ni la esencia.
Desde el alcázar solo se vislumbra más tristeza, como el mazapán que aplasta.
Tantos kilómetros ¿para qué? Tantos sueños ¿por qué?
Para saborear la derrota, algo que llevarme a la boca
Por sentir el vacío, un abrigo difícil de combinar.

Me cuentan historias de aguadores que llenaban aljibes,
Ahora desde ellos te dan el desayuno y en el resto de la casa, cobijo.
Casas con esferas que avisaban había agua, manzanas rodeadas y casas corridas
Una solo separada del resto, rodeable, una sola. Abandonados a nuestra suerte.

Y no soy nada, y sin serlo todo cambia, vuelve a perderse ese punto,
A sentir el miedo de andar por unas calles vacías y oscuras,
Volver a ausentarme en un lugar desconocido con mis pensamientos,
con las dudas y las sombras que acechan. Solo busco una sonrisa.

Morir por Dentro

Aún te recuerdo como si fueses un sueño,
Inalcanzable como el recuerdo de tu mirada.
Tu cuerpo me asalta por las noches cuando sé
Que ya nunca podré poseerte, que nunca seré tuyo.