4:35 AM

No se puede olvidar aquello que no quieres dejar ir,
y yo, yo… te tengo aún demasiado presente.

El recuerdo permanece en quien lo mantiene vivo,
y yo, yo… lo alimento en cada mirada desconocida
como aquel idiota que cree posible convertirlo en presente
imaginando que esos ojos vuelven a ser los tuyos.

El recuerdo pertenece a quien lo hizo nacer,
y yo, yo… o realmente, nosotros lo creamos en un beso.
Ahora, te lo regalo, es tuyo, tómalo como un presente,
así los recuerdos serán compartidos como aquel beso.

Matemáticas

Y aunque nunca más vuelva a besar tus labios
seguiré soñando que tengo esa oportunidad,
y aunque nunca más pueda ver tu cuerpo,
seguiré imaginándolo como la vez que me hizo temblar.

Ha pasado demasiado tiempo, te alejaste, nos separamos,
aquella tangente que nos unió siguió su curso:
Tú en línea recta: derivada de x cuadrado; y yo en círculos.
Maldita aritmética, malditos conocimientos,
¿Por qué no podemos ser senos y cosenos que se cruzan;
o paralelos para sentirte más cerca, aunque inalcanzable?

De nada me sirve mantener nuestra historia en mi recuerdo.
Las funciones no tienen memoria, y las aleatorias no se repiten.
Busco la función que represente el recorrido hasta ti,
Y me encuentro con un dominio irracional, incapaz de resolverse.

Terminé por aprender y dejé de buscarte en círculos viciosos,
Ahora me dedico a sumar las copas de los bares,
Convexas o cóncavas no importa si traen besos
¬aunque nunca sean los tuyos o sean imaginarios¬.

Pasífae

Y te he besado tantas veces en sueños,
que ya no sé si rocé tus labios durante la vigilia.

Solo me imagino huyendo, escapando de todo:
A la playa, ese recóndito lugar donde todo te-me recuerda.
Se fusionan imágenes de momentos no vividos
con recuerdos de otros cuerpos en otros lugares,
y en otros instantes donde (creía) era feliz.

Besar. Nunca volví a tus labios


Besar (link al audio)

Y aunque nunca más vuelva a besar tus labios
Seguiré soñando que tengo esa oportunidad,
Y aunque nunca más pueda ver tu cuerpo,
Seguiré imaginándolo, como la vez me hizo temblar.

Ha pasado demasiado tiempo, nos distanciamos,
Aquella tangente que nos unió siguió su curso:
Tú en línea recta y yo en círculos.
Maldita geometría, malditos conocimientos,
¿Por qué no podemos ser senos, cosenos,
O paralelos para sentirme cerca de ti?

Porque dentro de mi círculo, a veces, va creciendo la esperanza
Pero se fusiona con lo turbio, la oscuridad, la falta…
Mezcolanza, amalgama, fárrago, soledad. Tú.

No queda lugar, no cabe la ilusión, ella no germinará.

Y lloro, pero tampoco hay hueco para las lágrimas
Y caen muy rápido, y el cristalino es iris,
Y la pupila se expande por todo
Y yo no soy, y tú sí eres.
Y ellos están,
Y lloro.

Alcanzo con mis manos el diámetro,
Me alegro de no saber geometría, ni lo que digo.
Sonrío con viejos poemas, entiendo el vértigo, sonrío:
Déjame con mi locura. Vivan las alturas…

Bucle

Salir a la calle, bajo la lluvia, acercarme a ella.
Y comprar un paquete de tabaco, locuras que acabarán conmigo, yo que no sé tragarme el humo pero sí el valor. Prender el cigarro, extraño ritual que siempre me apaciguó. Llevar a mi boca el cigarro, encender el mechero y cerrar los ojos.

Salir a la calle de mi habitación, desnudo, y encender otro cigarro.
Son demasiados ya, pero aprender a tragarme el humo y ser capaz de hacerle un hueco en el pecho junto al valor. Terminar por expulsar todo el humo, verlo desvanecerse y no la cobardía. Apagar el cigarro, tirar la colilla.

Volver a comprar tabaco, yo que no fumo, por no tener los cojones de besarte. Y apagar los nervios en cada calada, mientras espero por volver a verte, y sonreírte, pero sin besarte… siempre sin besos, nunca con besos.