Escribo

Y al final supongo que era verdad aquello de que sólo escribo cuando estoy mal era cierto, ya ni escribo.

T’estimo, por Mireia Muñoz

Tu, que em toques dolçament
Entre carícies de seda…
Somrius, regalant-me
Tonelades d’amor…
Inicies a foc lent, un camí
Màgic, intrèpid, aventurer…
Obrint portes cap el meu cor.

{Mire, la fadeta}


T'estimo


Tú, que me tocas dulcemente
Entre caricias de seda…
Sonríes, regalándome
Toneladas de amor…
Inicias a fuego lento, un camino
Mágico, intrépido, aventurero…
Abriendo puertas hasta mi corazón.

Bajo la lluvia

Odio la lluvia en la ciudad, me recuerda lo solo que estoy aquí sin ti.

Porque nunca he sentido nada tan especial como bailar contigo bajo la lluvia sobre la hierba.

Locura

El miedo a…
perderme en tus ojos
llegar hasta tu sonrisa
y no poder escapar.

La osadía de…
mirarme en tus ojos
saborear tu sonrisa:
no querer escapar.

El miedo a…
encontrarte sobre la cama
sentir el contorno de tu cuerpo
y no poder dejarlo.

La osadía de…
desnudarte sobre la cama
besar cada poro de tu cuerpo:
no querer dejarlo.

El miedo a…
mantener los ritmos al compás
evadirte del mundo exterior
y no poder alcanzarte.

La osadía de…
latir nuestros corazones al compás
parar el tiempo del exterior:
no querer alcanzarte.

El miedo a…
no comprender la magia
desaparecer en un bosque
y no poder volver.

La osadía de…
crear hechizos de magia
descubrir el amor en un bosque:
no querer volver.

Luces de Emergencia

He mirado a la muerte a los ojos,
he tenido miedo y he conservado la calma.
El desafío ha sucedido a cámara lenta,
como el primer beso en los labios de tu amante:
instantes sin banda sonora, ni relatividad.

He sentido que no tenía una segunda oportunidad,
que he perdido las ocasiones y que otro me las arrebataría,
siendo consciente de todo y sin hacer nada para evitarlo.

Te he pensado la primera, la única,
te he mirado y no he alcanzado tus ojos, quizás nunca más.

Y quedan tantos motivos y el miedo es tan grande
que no puedo parar, vuelta de ciento ochenta grados
(otra vez y ahora no sobre mi eje) para avanzar.
He mirado a la muerte a los ojos
y me ha explicado que no hay dudas de mi amor.