Reminiscencias en un Presente que Fueron el Futuro del Ayer

Recuerdo que cuando aún tenía el viejo blog, de El Rincón de Los Vencidos, ya hice una pequeña entrada resumen, pero ahora con el paso del tiempo (e incluso en aquel entonces) quedó bastante penosa. Es curioso como, la mayoría de nosotros nos aferramos al pasado, a esos recuerdos que en el fondo, maquillamos para hacerlos menos dolorosos o más emotivos.

El 2012 empezó con bastante buen pie para mí, tan bien como se había despedido el año anterior. Estaba inmerso en el proceso final del Tawq al-Uahda. Y, para la primera parte de la navidad había recibido el prólogo de Paloma; en la segunda parte de la misma le tocó el turno a las colaboraciones sobre el propio Camino que están incluidas en el libro, y una pequeña sorpresa que llegaría días después de otra colaboración que surgió por casualidad.

Enero fue un buen mes, y no puedo olvidar que también fue cuando vi por primera vez a Aldebarán en concierto, repetí con Alhandal (aunque la primera vez que los vi aún fuesen TYR), y para completar la terna en aquel concierto Anámnesis: los mismos que reza el subtítulo de la web: “Son los recuerdos los que dictan qué es importante”. Días después, ya en el mes de febrero cumplí dos aniversarios importantes para cualquiera, hacía un año que estaba trabajando en la empresa como auditor, en la que entré como becario y en la que aún sigo; y, por otro lado, más personal, siete años con mi novia. Desde el 2005, que se dice pronto.

Y en un día tan raro, como el 29 de febrero de 2012 fue cuando mi tercer libro (sí, he sido un poco precoz), el Tawq al-Uahda, El Collar de La Soledad vio la luz. Un poemario aderezado con ilustraciones de una peregrina llamada Sara. Durante el mes siguiente me llegaron varias críticas sobre el libro, gracias a todos. Mas, para ser fiel a la verdad, ninguna me ilusionó tanto como aquella que recibí de El Rincón de Los Vencidos de la persona más inesperada, pero que más me abrió su corazón. Así todo merece la pena. Todo el esfuerzo y las pérdidas que ocasionan, vosotros lo compensáis. Gracias.

Durante aquellos meses de marzo, abril y mayo seguía inmerso en el Experto Universitario que estaba realizando sobre auditoría, y en los viajes con la empresa pero todo ello no impidió que, por primera vez también, gracias a un compañero fuera a ver el Gran Premio de Jerez de motociclismo, o que acompañara al Málaga CF al Estadio Calderón para un partido que podía ser histórico, las responsabilidades tampoco impidieron subir con varios amigos al pico más alto de la provincia, conocido como La Maroma.

También hubo tiempo para la solidaridad, y la cultura. Gracias al centro Guadalinfo de Alcaucín colaboré con un ejemplar de el Tawq para el proyecto “Libertad tras las rejas” de Candil Radio; donde se recogieron cientos de libros para los presos del Acebuche. Allí, en aquel centro también me concedieron el honor de realizar una pequeña presentación de lo que hasta el punto habían sido mis libros. Mi primera presentación en público, con varios asistentes ingleses a los que, un amigo iba traduciendo lo que yo contaba. Junto a mí, tuve también la suerte de coincidir con grandes autores ya consagrados en este mundo, como José Manuel García Marín, autor de Azafrán, que me dieron varios consejos y compartieron anécdotas.

La cultura fue también eje de los siguientes meses. Fue allá por junio cuando Saray Pavón vino a Málaga a presentar una antología en la que ella participaba, “La Vida por Delante” de Ediciones en Huida. En aquel acto, una chica que me dejó impactado por su forma de recitar y su poesía fue Siracusa Bravo. Y, recuerdo muy bien que fue en julio cuando cogí el coche y me fui con el GPS hasta Pizarra, un pueblo de Málaga, a las tantas de la noche a ver en directo a aquel grupo que dio el nombre a mi primer blog y la novela, los antiguos Siddharta, ahora convertidos en 7Lunas. Que, casualidades de la vida, compartí el concierto con el director del Experto que aprobé semanas antes.

En agosto ocurrieron muchas cosas, pero sin lugar a dudas la principal fue mi segundo Camino de Santiago. Ésta vez el camino comenzaba en Santiago y terminaba en Finisterre. Muchos recuerdos de este viaje, problemas que se solucionaron en él, deseos que el apóstol cumplió… También hubo tiempo para otros viajes menos espirituales que se hicieron con amigos de toda la vida (y no en solitario como el Camino), como a Isla Mágica o la bella ciudad de Granada.

Septiembre empezó con otro viaje, ésta vez algo más lejos y no tanto por devoción sino formación. Debíamos asistir a un curso de formación en Barcelona. Una semana, que no estuvo nada mal, aunque desde fuera parecieran demasiados cambios en el trabajo de auditoría. El mes siguiente, tendría que empezar a hacer hueco para otro sueño más, empezaba el Grado en Lengua y Literatura Españolas. Y la web iba consolidándose y comenzando sus primeras semanas de vida.

El último trimestre del año, ha estado marcado por pequeños detalles entre ellos, otro intento de subida a la Maroma, que por mi falta de orientación y desconocimiento se quedó en un camino más largo y angosto del real y el no alcance definitivo de la cima. O, también fue en estos meses cuando mi compañero de trabajo se casó, y celebró su boda. También hice, junto a la Escuela Oficial de Idiomas de Vélez, una pequeña ruta por la Axarquía morisca. Y, más recientemente, otro viaje me llevó a conocer varios pueblos de Cádiz.

Al final, guardo grandes y bonitas reminiscencias de este año que ya está casi perdido en nuestra memoria. Feliz 2013 a todos.

2 respuesta a “Reminiscencias en un Presente que Fueron el Futuro del Ayer”

  1. No deja de resultar curioso cómo tratamos en vano de defender o justificar -por llamarlo de algún modo- un año en su conjunto, cuando realmente nos nutrimos de pequeños y no tan pequeños hechos puntuales. ¿Quién decide cuánto vale cada momento? 😛

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