Traspaso, cambio de estado

Hace unos días Facebook me recordaba que hace cuatro años publicaba una entrada resumiendo lo que fueron aquellos 365 días. Sé que suena tópico decirlo, pero esta vez es cierto que la vida ha cambiado mucho desde aquel entonces, y pocas cosas de las que representaron aquel año siguen hoy por hoy presentes. Es más, hay recuerdos que si ni siquiera el paso del tiempo ha logrado mantener intactos y ahora tienen otro sabor.

En la citada entrada comentaba que la única constante en mi vida era el trabajo, en el que por aquel entonces llevaba casi tres años. Fue mi primer trabajo, y en una época como la que estamos viviendo desde hace ya tantos años, y sobre la que también escribí en La Mirada del Hoy, no puedo quejarme y estoy muy agradecido a todo lo que ese trabajo ha traído a mi vida personal y profesional. Una de las cosas que más recuerdo en estos días fue una conversación con un ex compañero, el que me contaba que uno de sus antiguos jefes le dijo una vez que los proyectos profesionales han de durar seis años, que después de ese tiempo, se pierde la ilusión y la motivación, y uno empieza a estancarse.

Cuando dejé la empresa llevaba seis años y medio, y aunque mis compañeros y jefes no parecían entenderlo demasiado hoy en día sé que tomé la decisión correcta. Por mi cumpleaños, una antigua compañera de la universidad me escribió para comentarme que en su empresa estaban buscando auditor con un perfil similar al mío. Quedamos un día, hablamos, hice una entrevista, me dieron muy buena sensación los jefes y el despacho en general, me gustaba mucho el proyecto que me propusieron, y sobre todo tenía la ilusión por volver a empezar, y el apoyo de quién más importa.

El cambio no fue una decisión fácil, supe que dejaba muchas cosas atrás, buenos recuerdos, grandes compañeros, experiencias únicas, pero también malos tragos y momentos duros en soledad. Cuando comuniqué la decisión intentaron hacerme cambiar de opinión, pero ya estaba tomada y mi círculo más cercano me apoyaba, aunque al final, nadie vive tu vida y nadie se pone en tus zapatos, por eso no importa mucho lo que te digan los demás.

Aprendí mucho en esos más de seis años, desarrollé proyectos y mejoré otros, pero necesitaba el cambio, necesitaba ver qué había más allá y poder crear mi propia carrera. Y ya hace casi tres meses, fue a principios de octubre, cuando comencé en el nuevo despacho y, desde entonces, no ha habido un solo día en el que no me alegre de la decisión que tomé; atrás quedaron los días que me levantaba haciéndome preguntas de difícil respuesta. El nuevo trabajo me gusta y disfruto cada día realizando las nuevas tareas, aprendiendo cada vez más, asumiendo nuevas responsabilidades, sabiendo que cuentan conmigo desde el primer momento, sintiéndome parte del equipo y aportando lo mejor de mí en todo lo que hago.

Cuando he comenzado a escribir esta entrada no tenía en mente hablar solo del trabajo, sino hacer un breve resumen de mi vida durante este año, pero necesitaba escribir sobre ello ya que ha sido el mayor cambio. También, quería recordar que la web en sufrió uno de los mayores cambios visuales y de resideño desde que comencé con ella en 2012 haciéndola más visual y con un estilo más moderno.

A pesar de todo, sí hay algo que comentaba en la antigua publicación, y que se ha mantenido como una constante, esto han sido los viajes, y cada vez más. Es cierto que tenido menos sabores de reencuentro con viejos amigos y no ha habido tampoco tiempo para los peregrinos del Camino, pero sí han sido con la persona más adecuada con la que podía hacerlos.

Este año me han llevado, por supuesto, a Barcelona, casi todos los meses, ciudades andaluzas que nunca había visitado, la isla de Tenerife por el mes de mayo además de dos bodas muy especiales, y viajes a países que tampoco habría imaginado… En el verano, como ha sido habitual en los últimos tres años, ha sido un viaje de varias semanas al extranjero; este año, Italia, Croacia y Eslovenia. Le tengo que dar las gracias a Mire, porque sin ella, no se me habría ocurrido la idea de viajar a los países bálticos y descubrir, entre otras, las maravillas que esconde el país de Liubliana.

En referencia a la literatura ha sido un año en el que se ha quedado un poco de lado, he escrito y leído menos (sigue pendiente terminar mi próximo poemario, Recuerdos de Tu Soledad). A veces, por falta de tiempo muchas veces y por priorizar otros aspectos que tenían una caducidad inferior otras. A mediados de diciembre me presenté al examen que me daría el derecho a ser auditor firmante; he dedicado muchas horas y mucho tiempo y espero que tenga sus frutos, lo defendí lo mejor que pude y pase lo que pase sólo será una prueba más. El único mes que sí escribe diariamente fue en noviembre con el reto de Poember, de Siracusa Bravo, y respeté el reto escrupulosamente (salvo un día que publiqué a las ocho de la mañana).

Y, en el término de la amistad, algunos se han ido alejando, otros se han forjado más fuerte, y algunos que se quedaron hace tiempo en el camino a los que me gustaría volver a acercarme que me hacen pensar en más y futuros viajes; porque, aunque nunca suela estar ahí os llevo en mi mente mucho tiempo (sabiendo que sin estar no sirve para nada).

Y, sin más, me despedido desde el mismo lugar donde pasé los últimos días del año en el pasado 2016, disfrutando de las hermosas vistas que desprende el ventanal del hotel, como lo hice en aquel 2013:

Ahora, para estos meses que entran se presentan nuevos retos e ilusiones, así que solo resta encontrar la ilusión y la fuerza necesaria para poder enfrentarlos sin miedo, ‘porque el reto no está en poder ganar al gigante, sino en poder superar el miedo a enfrentarse con él’: Carpe Diem.

Presentación El Collar de La Soledad

Cómo todos sabéis, hace unos meses reedité, revisé y amplié el último libro de poesía que había publicado, el Tawq al-Uahda, sin embargo para esta vez en el cuarto aniversario bajo el nombre de El Collar de La Soledad, que se puede descargar en formato electrónico desde este enlace, y también lo puedes comprar en papel por sólo quince euros (gastos de envío a España incluidos) contactando conmigo en los comentarios o directamente por mail. Este es un libro bastante importante para mí, y me gustaría que también formara parte de vuestra historia.

Por eso, para acercároslo un poco más y para poder exponerlo como merece en las próximas semanas, en concreto el día 11 de noviembre a las 19.00 horas, de mano de la asociación cultural de Algeciras, AlCultura, y junto a mi gran amiga y prologuista de la segunda edición, Mar Marchante, presentaré El Collar de La Soledad. En la presentación hablaremos del libro, de todo lo que representa, del amor y los sueños,  y recitaré varios poemas, además se podrá adquirir en papel dedicado, al precio de diez euros. El evento tendrá lugar en los boxes de AlCultura, dársena de El Saladillo.

En los próximos días os daremos más información sobre la presentación, mientras tanto, más detalles sobre la programación de Alcultura:

Cartel Alcultura Otoño 2016

Feliç Aniversari, Fadeta

Cada vez que pienso en cómo nos conocimos sólo se me viene una palabra a la mente, azar. Porque en el fondo, Barcelona y Málaga están bastante lejos cómo para que nuestras vidas se cruzaran de otra forma…

Sí, seamos claros: el haberte conocido -y que cambiaras mi vida- fue fruto de una serie de casualidades que difícilmente lo habría podido imaginar varias semanas antes de hacerlo. Desde entonces me has acompañado y te he ido conociendo más, y este es el segundo cumpleaños que puedo compartir a tu lado, que en proporción son muy pocos pero me han bastado para admirarte, porque como dijo Bertolt Brecht, “Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero los hay que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles“. Tú, fadeta maca, para mí y para muchas personas que están a tu lado y te aprecian, eres una de las imprescindibles. Gracias por no desistir nunca en tu empeño.

Por eso hoy, de esta forma atemporal, y después de haberlo hecho antes de otras formas, o incluso algunos días previos de más y quién sabe si también algunos días después, quería felicitarte. Volia desitjar-te un feliç aniversari i que totes el teus somnis es facin realitat. No sé si alguna vez podré hacer algo para sorprenderte o hacerte sonreír, pero lo voy intentando y también el no desistir. Te quiero muchísimo y te deseo lo mejor, desde aquí, desde todos los rincones del universo, mucha suerte y felicidad en este nuevo año que empiezas a recorrer, no olvides nunca que siempre tendrás mi mano para sujetarte si lo necesitas y mi abrazo para darte el calor que haga falta. T’estimo moltissim, Mireia, te amo.

¿Y sabes qué? Lo mejor de todo este tiempo ha sido el poder estar a tu lado y compartir tus sonrisas, y ver como poco a poco vas alcanzando y logrando superar más metas y proyectos, y por supuesto los que aún quedan por superar. Lo mejor es verte alcanzar sueños, llevarte a tierras lejanas en las que sólo habitan las hadas y sentirte disfrutar como una niña pequeña. Lo mejor es poder tocarte para, sin que lo esperes, besarte, susurrarte  o abrazarte muy fuerte contra mi pecho. Me gustaría poder seguir compartiendo todos estos momentos contigo, pero sobretodo deseo y anhelo estar ayudándote a hacerlos realidad. Se muy feliz siempre.

Te dejo estos versos que una vez te escribí, también para un aniversario…

Besos Prometidos

Desde el principio la luna nos ha acompañado,
comenzó en marzo, en tierras cercanas a estas
con una locura, una propuesta: un viaje para conocernos.
Pero Barcelona mediante, fue escala necesaria.

Aeropuerto, estación de tren con más miedos que besos;
y hoteles convertidos en bosques de meigas i fadas
donde perderse de las miradas del mundo y fundirnos
en un beso que despierte la magia que brota dentro de nosotros.

Sabores de despedidas que no se calman con abrazos,
llegadas a otras estaciones de tren desconocidas,
carteles improvisados que no hacen falta porque no queda nadie.
Paseos nocturnos, promesas de volver que hoy se cumplen.

Locuras lanzadas, aceptadas sin pensar, por buscar más meigas,
en sus tierras, donde habita la magia, sueños bajo el ala de un hada.
Misterios sin comprender en callejuelas del sur.
Paseos nocturnos junto al mar y sueños no imaginados.

Despertares a los pies de la escalera esperando, a la amada,
mas kilómetros por un beso fugaz y una mirada cautiva,
en la torre de un castillo, destino sorpresa, preparación.
Viaje en el tiempo hasta la era de los castillos
habitar en ellos, en el medio de la nada, lejos de la mente.

Juego de números, medias aritméticas y lunas menguantes,
promesas realizadas sobre las llamas de un fuego incipiente,
terminadas en la playa contemplando un nacimiento común,
a las orillas del Mediterráneo, el mismo mar que nos une.

Destinos lejanos, proyectos que se escapan y no se comprenden,
sueño cumplido, tierra de pictos, castillos y más hadas.
Más kilómetros por un beso fugaz y una mirada cautiva,
con una locura, una propuesta: un viaje para intimarnos.
Extremos y cambios, frío y calor, norte y sur, piedras y arena.

Regalos vence miedos desde las alturas, desde el tiempo,
desde la velocidad y la distancia. Compartir más que un día,
habituarse a esperar y pasear, arrutinarse y disfrutar de ello.

Voces compartidas, saludos desde balcones andaluces,
poemas dedicados con sabor a chocolate, y a muchas horas,
breves paseos a caballo y norias que de tan despacio dan miedo.
Tan pausadas que permiten llegar a las estaciones de tren,
para volver a compartir miradas, noches y rutinas de películas.

Cenas que permiten un invitado sorpresa, un hada come poco,
pero cautiva con su elegancia, su belleza y su mirada…
Tiempo de paseos nocturnos junto al mar y sueños no imaginados.

Mares que desembarcan en noches de invierno, en padres e hijas,
que prosiguen su estado y se transforman en nieve, y risas.
Sueños cumplidos, locuras imposibles, castillos a los que volver.
Sorpresas con sorpresas dentro de ellas, puentes romanos islámicos.
Despedidas que no quisiera nombrar jamás, manos entrelazadas.

Reinterpretación de recuerdos, cruce de miradas en el abrazo,
música que enlaza con la luna que nos acompañó la primera vez,
Paseos nocturnos, promesas de volver que hoy se cumplen…

El Collar de La Soledad

Hace cuatro años, tal día como hoy, publicaba -el que hasta ahora- es mi último libro en solitario, transcrito del árabe Tawq al-Uahda, y en castellano El Collar de La Soledad. Ahora, en su cuarto aniversario y en el primer año bisiesto presento la reedición de aquel poemario. Esta vez, bajo el título de El Collar de La Soledad.

Portada Collar Soledad WebDesde hace dos años he estado pensando en la opción de reeditarlo, dándole muchas vueltas a la cabeza, pero no era el momento, no lo sentía hasta ahora. Supongo que ahora es el momento, pero para ello ha sido necesario realizar modificaciones en la versión de 2012, por un lado para reflejar mis propios cambios personales y la propia evolución del libro. Entre ellos, han desaparecido los dibujos que le acompañaban en la primera edición, las letras en árabe, y se ha modificado la maquetación y el diseño interno, unificándolo todo un poco más. Además, como no todo es restar o modificar, se han añadido más de una decena de poemas que formarán parte de mi nuevo proyecto (por ahora llamado, Recuerdos de Tu Soledad).

Sin más, te invito a que te aventures en estos poemas, a que descubras el amor en todas sus vertientes, desde el amor carnal, el imposible, el oculto, el que ha de esconderse, el que se siente por un lugar, el de amistad o el que agradece… incluso el amor que duele, que hace daño, que deseas olvidar y que genera insomnio y lágrimas. Te invito a que entiendas lo que los poetas sabemos, no hay nada más liberador que compartir los miedos y en tu mano está aceptarlos, comprenderlos y afrontarlos o dejar que ellos tomen el control en tu vida. Ten presente siempre que en la poesía, tanto a quien la escribe como quien la recibe, nos está permitido soñar… así como nos está permitido llorar y también amar, e incluso se nos permite odiar y sufrir en soledad… Se nos permite empezar de nuevo tras la última estrofa.

Puedes descargar, gratuitamente el e-book desde este enlace, o pinchando en la imagen superior, y próximamente, también estará la versión en papel. Muchas gracias a todos.

Recitales (y tercer aniversario)

Hace algún tiempo que no escribo por aquí, he estado y estoy inmerso en lo que será mi próximo poemario (que espero vea la luz durante el próximo año, y cuyo título provisional es “Recuerdos de Tu Soledad“) y en la revisión del Tawq al-Uahda que el próximo 29 de febrero hace ya cuatro años, o su primer aniversario bisiesto. Estas obras me han quitado algo de tiempo de dedicación a la web y han hecho que el poco que tenía para escribir lo dedique principalmente a estos. Aparte, es innegable que ahora mismo mi vida está en otra etapa más alegre y plácida personalmente y el tener a alguien a mi lado y las vacaciones han hecho que me descuide un poco más.

Sin embargo, como decía, hoy es un día importante para la página ya que hace tres años que comencé con ella, por éso no podía faltar la entrada hoy, y más con, personalmente, dos grandes noticias:

-Por un lado, el próximo jueves 15 de octubre recitaré en el Liceo de Málaga (otra vez, tras hacerlo en la pasada edición de la Noche en Blanco) de la mano del poeta y compañero Francisco Muñoz Soler y del ciclo poético que organiza la Asociación Colegial de Escritores de Andalucía ACE-Andalucía, de la delegación de Málaga, dentro del ciclo Voces Compartidas, os dejo el cartel del evento.

Voces Compartidas, 15 de Octubre de 2015 en el Liceo de Málaga

En este caso, me acompañarán tres poetas más, lo que siempre es de agradecer, y como se explica en el cartel, el Liceo se encuentra en la Plaza del Carbón, y el evento es a partir de las 20:00. Para mí es un recital muy emotivo pues vuelvo a recitar en Málaga, que siempre es de agradecer hacerlo en tu ciudad y por el tiempo que estaré haciéndolo, haré un repaso a toda mi obra y a los nuevos proyectos. Merecerá la pena y me gustaría contar con vosotros y vuestro calor. Así como si podéis, para ir calentando, todos los jueves pasan por allí varios poetas y presentan sus poemas, si tenéis oportunidad id, de verdad, merece mucho la pena el encuentro.

-La segunda noticia que quería daros, es también sobre recitales poéticos y de nuevo un lugar en el que repito el Encuentro de Poetas de Ahora, y vamos por el tercer año que se realiza, esta vez en San Fernando. Como ya comentara el año pasado fui de la mano de otra gran amiga y poeta, Mar Marchante. El encuentro se realizará entre los días 23 y 25 de octubre, cuando pueda daros más información y los detalles os lo comunicaré (mientras podéis pasaros por su web). En este caso también aprovecharemos todos los poetas que vamos para charlar y dar nuestros puntos de vista sobre la poesía, y si os queréis apuntar y acompañarnos aún estáis a tiempo.

José Miguel Valverde, III Encuentro Poetas del Ahora (San Fernando, 2015)

Espero encontrarme con la mayoría de vosotros en los recitales y poder compartir palabras y poemas, amén de alguna cerveza para celebrar todo lo que ha cambiado mi vida en estos tres años y daros las gracias por acompañarme.

Este Momento

–¿Dónde estás, Dan?
-Aquí
–¿Qué hora es?
-Ahora
–¿Qué eres?
-Este momento.
{El Guerrero Pacífico}

Hace pocos días que hemos dicho adiós al año 2014, y como he venido haciendo los años anteriores toca hacer resumen y balance de todo lo vivido durante estos 365 días, aunque esta vez un poco más leve: somos este momento.

Y, por otro lado, con el tiempo, como es natural, se van diluyendo los recuerdos y se entremezclan con otros que posiblemente no tengan nada que ver o sucedieron en otros lugares y momentos, pero quedan en nuestra memoria en una amalgama difícil de discernir. Pero en el fondo, esto también es magia y como leí en un libro de Albert Espinosa, “Quizás lo que más impacta es que, siempre que vuelves, el recuerdo es diferente”.

Entrando en esos recuerdos no sé bien por dónde empezar. En términos literarios ha sido un año productivo y de novedades, por un lado vio la luz la (hasta ahora) última antología de di-fusión-a2, Sexo Oral en la que participé y la presentamos en Vélez-Málaga a mediados de marzo. Poco antes, si no recuerdo mal, presentamos La Mirada del Hoy de la misma asociación en Algeciras, lugar donde he vuelto dos veces más a recitar (y otras muchas por amistad), la primera de ellas fue en junio para el II Encuentro de Jóvenes Letras y la otra hace poco, en octubre, para el II Encuentro de Poetas de Ahora. De ambos encuentros tengo muy gratos recuerdos por la gente con los que lo compartí, y aunque había nervios por recitar ante un gran público quiero creer que no me defendí tan mal, pero sí aprendí que aún queda mucho camino por recorrer en esto de los recitales, este año seguiremos avanzando y trabajando para mejorar.

También, gracias a estos encuentros, he podido conocer e intimar con grandes personas y poetas que ya empiezan a formar parte de mi vida, y aunque “todo en mi vida es temporal”, lo temporal también tiene distintas formas de duración que es lo importante y lo único que importa es ir viviendo el presente el día a día.

Agosto, como he estado haciendo en los últimos años fue dedicado al camino, y ya hablé de ello en Maktub y también aprendí, y lo he estado llevando a la práctica (aunque aún quedan muchas circunstancias a las que enfrentarse), que a veces hay que arriesgarse y enfrentarse a los miedos y sea cual sea el resultado, sea la respuesta que sea siempre será mejor que la duda y te abrirá nuevos caminos por recorrer y lecciones por aprender para quien sepa verlas.

Acercándonos al final del otoño, en noviembre cumplí otro gran sueño, ir a Barcelona a la aventura y conocer a un gran amiga con la que llevaba mucho tiempo compartiendo historias virtuales, y de nuevo también gracias a la literatura, en este caso, a raíz del último libro que publicará, por el momento, Di-fusión-a2 en el que ella participará. Gracias a esto retomamos la amistad con más fuerza y me llevó, como digo, hasta aquellas tierras que tanto me gustan y tanta magia me transmiten. Hoy, gracias a ese encuentro, y a otra amiga un poco más al norte (también escritora), intento ver la vida de otra forma: viviendo el presente y aceptando lo que tengo y soy, y si no estoy contento con algo luchando por cambiarlo.

Y, finalmente, en Navidad me he dedicado a repartir un poco de magia de la mejor forma que he podido a personas que quiero y aprecio, no sé si lo conseguí, pero si alguna vez hice a alguna de estas personitas feliz habrá merecido la pena.

¿Por qué escribo?

¿Que por qué escribo?

Por cobarde, por miedo. Por no atreverme a vivir, a soñar otras vidas. Por eso escribo para que esas vidas sean disfrutadas por alguien… Por los héroes de mis relatos.

La estúpida manía de resumir los años

Hasta hace escasos minutos no tenía preparada la entrada de esta semana, y tampoco tenía muy claro cuál sería. Había pensado en algún relato que aún no he llegado a escribir o en esto mismo, en un pequeño resumen de lo que ha sido este año que se acaba igual que hice el año pasado.

Por ahora, 2013 ha sido un año de contrastes, de cambios… Quizás la mayor estabilidad haya estado en el trabajo, donde la rutina ha seguido prácticamente igual que antes, aunque sí es cierto que se han visto pequeños cambios. Algunos compañeros ya no están allí y han llegado otros nuevos. Es innegable que todo es constante cambio.

En mis vacaciones tampoco han existido grandes cambios, volví al Camino de Santiago, por otra ruta, pero tenía claro que necesitaba aquello: desconectar y tiempo para pensar, tiempo para mí. Ya hablé hace un par de meses de aquella experiencia, y aún quedan muchas cosas por recordar, lecciones que compartir e historias por revivir. Fue un Camino distinto, suena raro y quizá no sepa explicarlo, pero sentí menos obligación, disfruté más del momento y pensé menos en el presente y el futuro: Carpe Diem. Fueron varios días donde hice grandes amigos, donde compartí experiencias, y donde me deshice de muchas cosas para poder llevarme otras.

Carpe Diem es también una de las frases que más le he repetido a una amiga en estos meses; tanto para ella, como para mí, como para mi ex, la vida cambió. Dejamos atrás nuestras relaciones de largo tiempo y nos enfrentamos a otro tipo de vida, tal vez al mayor cambio que pudimos vivir en el año. Pero hemos seguido sobreviviendo, avanzando en el juego de la oca y superando molinos. Yo, personalmente, descubrí que sólo fue un cambio de situación pero la relación sigue estando y es lo que agradezco.

Durante el año también he tenido tiempo para viajar, más que ningún otro año en mi vida. No solo por los viajes del trabajo, que estos han seguido ahí e incluso se han alejado de las primeras que conocí, sino por viajes personales. Y, como no podía ser de otra forma, algunos de estos viajes han sido gracias al Camino, y sirvieron para reencontrarme con viejos amigos algunos con los cuales nunca se perdió la relación y otros con los que ésta estuvo algo más fría. Otros han sido gracias a la escritura y han sido reencuentros con sabor a primera vez que se tornaron más allá de la pantalla. Aunque, de todos estos viajes creo que Madrid ha sido mi destino predilecto, porque entre unas cosas y otras he estado por allí cuatro o cinco veces reforzando una amistad que, como digo, comenzó en el Camino, continuó en el tiempo pero en la distancia durante dos años, y ahora volvimos a reencontrarnos en persona.

En esos viajes también hubo tiempo para la propia Andalucía, por fin este año pisé las ocho provincias, en algunas (Almería y Jaén) sólo de pasada por sus carreteras pero en otras me enfrenté a nuevos sueños y retos: molinos. Viajes en soledad, otros en silencio.

Literalmente ha sido un año fructífero, si los tres anteriores estuvieron consolidados por mis libros en este participé junto a Asociación Di-fusión-a2 en un libro que ya vio la luz, La Mirada del Hoy y en la segunda edición de Sexo Oral que la verá pronto. Y uno de los grandes molinos al que me enfrenté a raíz de un viaje andaluz ha sido el volver a recitar en público y acortar mis poemas (este molino aún está por sobrepasar), y empezar a programar nuevas ilusiones…

En resumen, este año que está a punto de dejarnos ha sido un buen año, de cambios pero de crecimiento. Un tiempo donde me enfrenté a miedos, donde he superado molinos, y donde creo que soy feliz. Ahora, para estos meses que entran se presentan nuevos retos e ilusiones, así que solo resta encontrar la ilusión y la fuerza necesaria para poder enfrentarlos sin miedo, “porque el reto no está en poder ganar al gigante, sino en poder superar el miedo a enfrentarse con él”: Carpe Diem.