Predecesor

Seguía sin comprender la razón de tu viaje,
No entendí, no alcancé a descubrir los motivos,
Hasta que te encontré en un sueño (otra vez).

Me costaba tornar la vista atrás, despertar;
Gritarme, abofetearme la cara y entenderlo:
El camino. Mis recuerdos. El peregrinaje.
Yo tuve la culpa, yo fui el culpable, yo te dejé atrás.

Una despedida siempre viene precedida de un viaje,
Y no al revés.

Volví tan enamorado de aquellas espigas de trigo:
De sentir el viento rugir entre los cereales,
De sentir el olor a paja tostada por el sol,
Fue el único lugar capaz de salvarme del abismo.

Y al volver mi boca dibujó una mueca en tu boca
Envidiabas el brillo de mis palabras y marchaste.
Seguías sin comprender la razón de mi viaje.